Adivinación en la Época Antigua
May 14, 2006Desde la Antigua Grecia, la adivinación ha jugado un rol importante en la vida de las personas. Piénsese solamente en la importancia y fama alcanzada por el Oráculo de Delfos.
Los filósofos de la época tenían a la adivinación en alta estima… Incluso, se la consideró como una ciencia. Famosos e intrigantes, los oráculos y las adivinanzas de las pitonisas siempre han sido un elemento infaltable de los mitos griegos. Por ejemplo, en la obra de Sófocles, “Edipo Rey” es el Oráculo de Delfos el iniciador de la tragedia, la que comenzará su desenlace a partir de la destrucción de la Esfinge.
En los Diálogos de Platón, Erixímaco, al hablar del amor, señala que la adivinación sería instrumento de comunicación de los hombres con los dioses, y que su finalidad es sostener o dulcificar el amor, porque toda nuestra impiedad proviene de que no buscamos en nuestras acciones el mejor amor, sino el peor entre los vivos, los muertos y los dioses. El objeto de la adivinación es vigilar y mantener el amor. La adivinación es la clase de amistad que existe entre los dioses y los hombres, porque sabe todo lo que hay de sano y de impío en las inclinaciones humanas.
Cuando Sócrates le pregunta a Diotima si el Amor es un dios, ella le dice que el Amor no puede ser un dios, puesto que se halla privado de los bueno y de lo bello, lo cual busca y ama, si no que es un demonio [1]. Y aun más, cuando Sócrates la interroga acerca de cuál sería la función de un demonio, ésta le dice que es “ser el intérprete y el intermediario entre los hombres y los dioses y la remuneración de los sacrificios que les han ofrecido. Los demonios llenan el espacio que separa el Cielo de la Tierra; son el lazo que une a todo en sí mismo. De ellos procede toda la ciencia adivinatoria y el arte de los sacerdotes relativo a los sacrificios, a los misterios, a los encantamientos, a las profecías y a la magia. La naturaleza divina no entra jamás en comunión directa con el hombre, y se relaciona con él por mediación de los demonios, durante la vigilia o el sueño. El que es sabio en todas estas cosas es un demoníaco, y el que es hábil en lo demás, en las artes y en los oficios, es un obrero, Los demonios son muchos y de varias clases, y el Amor es uno de ellos.”
Debemos recordar el sentido helénico que el término “demonio” tiene en sus orígenes. Según lo que se señala de ellos en la “Apología de Sócrates”, es “un intermediario entre los dioses y los hombres”; el “daimòn” que impulsaba a Sócrates a buscar la verdad y la esencia de las cosas. Sólo después, con el Cristianismo, se satanizó este vocablo.
Posted by Indivarus

